Biografía Braulio Llama del Prado

Nació el 2 de Septiembre de 1920 en Beranga, en el barrio de “El Mesón” y falleció el 21 de Junio de 2010.

Se inició en el mundo de los bolos a través su familia. Su padre Federico era jugador y gran aficionado, y cuando tenía tiempo, le enseñaba a mejorar y corregir defectos. No obstante, recuerda que empezó a jugar él sólo con piedras y botes de tomate.

Su primer torneo lo disputó en Santoña, en el año 1934. Tenía 14 años y se dirigió en bicicleta con sus propias bolas (era de los pocos que por aquel entonces tenían) a disputar el torneo, donde se clasificó para la fase final. No recuerda el puesto en el que quedó.

Recuerda que dedicaba casi todas las tardes a entrenar un rato, y aunque en sus tiempos mozos también jugó al fútbol en el equipo del “14 de abril” de Beranga, los bolos fueron su pasión deportiva. Le gustaba jugar en cualquiera de sus modalidades: por parejas, individual, desafío por cuadrillas,…

A comienzos de los años 40, junto a su padre y su hermano Jacinto, crean en Beranga la primera Peña de Bolos, se llamó “El Cid Campeador”. Bajo este nombre se anexionaron todos los aficionados que por aquel entonces jugaban en el pueblo y en algunos limítrofes, y comenzaron bajo el nombre de este club a disputar diversos torneos de la comarca.

Durante la década de los 40 y 50 Braulio cosechó numerosos éxitos deportivos, perteneciendo entonces a ese grupo de los mejores del momento. Cabe destacar : Subcampeón provincial de 2ª en 1946, Campeón Provincial de 2ª en 1947, 3º en el Campeonato Provincial de 1ª en 1949 y 7º en el Campeonato de España de 1ª en 1950, como mejores puestos. Durante estos años Braulio disputó numerosos desafíos, la mayoría promovidos por él mismo en Beranga, Santoña, Colindres, etc. con Cabello, Ramiro, Salas, “El Zurdo”, Ismael Terán y Rilo, teniendo una gran aceptación social cada evento que organizaba. Llegó entonces, en menor medida, a equipararse al Zurdo de Bielba por su gran facilidad embocadora, considerado por algunos como el 2º mejor embocador después del Zurdo.

 

El 11 de Septiembre de 1949 Braulio Llama y Cuartas ganan el concurso Virgen del Puerto de Santoña con 283 bolos, 2º clasificados fueron el zurdo de Bielba y Teran con 249 bolos, individualmente destaco Braulio Llama que en una tarde de aciertos hizo una magnifica jugada de 171 bolos, consiguiendo seis emboques en un concurso, siendo el unico jugador en hacer estos emboques en un concurso.

A finales de 1960, debido al gran auge que los bolos habían cogido en el pueblo, y disponiendo de bolera cubierta y de grandes jugadores, se constituye la Peña Bolística Beranga con Braulio Llama a la cabeza, y un año después, en 1961 se inscriben para disputar la liga regional formando con: Braulio Llama, “Nando Vega”, Raimundo Bra, Flavio Corrales, Luis Gómez de la Sota y Gregorio Corrales. Dos años más tarde en 1963 y tras un ascenso fulgurante, la Peña bolística Beranga estaba entre los mejores de la región disputando la liga de 1ª Categoría.

 

A finales de 1960, tras numerosas ligas y temporadas de concursos y desafíos al nivel de los mejores, Braulio pasa a segundo plano como jugador, y comienza una época también dorada como directivo y árbitro. De 1968 a 1989, fueron los años que estuvo de árbitro.

Como campeonatos a destacar que arbitró: 1983, final del Campeonato de España Juvenil en el Alto de Miraflores en Bilbao, en 1985 la final del Campeonato de España de 1ª por equipos en Pancar y en 1986 la final del Campeonato de España de 2ª por parejas en Eibar, además de numerosas finales de concursos de 1ª y partidos de máxima categoría.

A nivel dirigente, fue uno de los primeros directivos de la F.C.B., Delegado Comarcal de la Federación Cántabra, socio fundador de la Casa de Los Bolos, fue Presidente de la Peña Bolística Beranga casi 20 años, corresponsal bolístico durante más de 40 años de “El Diario Montañes”; y además recibió la medalla de bronce de la Federación Española en 1966 por su labor divulgativa del deporte.

Braulio era un jugador con un carisma sin igual, bromista y alegre como pocos, siempre dispuesto a organizar y promover cualquier competición, desafío, evento. Cualquier cosa que “oliera” a Bolos en aquellos años y por aquella zona, tenía su sello.